Y tú… ¿Tienes GRIT?

grit

La semana pasada me dediqué a explorar un concepto que ha venido ganando terreno dentro del área de la Psicología Positiva y del que cada vez escucho más: GRIT.

GRIT es una de las características que mejor pronostican quién logrará un objetivo y quién no. Además, ayuda a predecir quién lo hará mejor.

Si alguien te preguntara: ¿Quién es exitoso y por qué? La respuesta que tendrías que dar sería… “los que tienen más GRIT”.

La palabra GRIT está en Inglés y no tiene traducción exacta al español, entonces la conservamos tal cual.

Con GRIT asociamos frases del tipo “no rendirse”, “resistir frente a la adversidad”, “continuar a pesar del fracaso”.

Angela Duckworth, una de las investigadoras líderes en el tema, explica en su conferencia de TED, que GRIT es “aguante, es comprometerte con tu futuro cada día, no por un día, no por una semana, no por un mes, sino por años”.

Caroline Adams Miller, también investigadora del tema, define GRIT como el tipo de comportamiento obediente y disciplinado necesario para el cumplimento de metas de largo plazo.

A todo lo anterior… ¿Qué es GRIT?

GRIT es una combinación de perseverancia y pasión.

La perseverancia tiene que ver con la disposición que tenemos para trabajar duro de manera sostenida en el tiempo. Incluye un sentido de dirección, determinación, esfuerzo y resiliencia.

Para tener GRIT es fundamental tener pasión. Generalmente asociamos la pasión con entusiasmo, euforia o intensidad.

Sin embargo, cuando se trata de alcanzar nuestros sueños o ser exitosos en el cumplimiento de nuestras metas de largo plazo, pasión más bien se refiere a compromiso y consistencia en el tiempo.

“Trabajar en algo que te importa lo suficiente como para mantenerte fiel. No sólo enamorarte de lo que haces, sino permanecer enamorado de lo que haces”.

La pasión relacionada con GRIT tiene que ver con aquello que quieres lograr en la vida, la razón por la cual te levantas cada mañana; está asociada a lo más importante para ti, es una filosofía de vida que te da dirección.

Cuando las cosas se ponen difíciles o las soluciones nos evaden, la pasión y la perseverancia son los motores que nos impulsan a continuar.

¿Quieres saber si tienes GRIT?

Aquí tienes un vínculo a la escala de Angela Duckworth donde puedes descubrir qué tanto GRIT tienes.

Una de las primeras preguntas que surgen ante características personales como el GRIT, es si son genéticas –las traemos programadas de fábrica- o podemos entrenar para desarrollarlas?

GRIT tiene un componente genético, pero también es un músculo que podemos fortalecer y hacer crecer.

¿Cómo podemos aumentar nuestros niveles de GRIT?

Angela Duckworth y Caroline Adams Miller describen detalladamente en sus libros “GRIT” y “Getting GRIT”, respectivamente, las características que distinguen a los campeones en GRIT, así como ideas que las personas podemos poner en práctica para aumentar nuestros propios niveles de GRIT.

Te comparto un resumen de los ingredientes de la mezcla del GRIT, según las dos autoras. Si quieres conocer estrategias puntuales para trabajar en cada uno de los siguientes puntos te recomiendo mucho sus libros.

Interés (pasión). Estamos más satisfechos con nuestro trabajo y nuestras vidas, cuando lo que hacemos está alineado con lo que nos interesa. Siguiendo nuestra curiosidad y explorando aquello que llama nuestra atención, podemos descubrir nuestra pasión –ingrediente fundamental del GRIT-.

Práctica (perseverancia). Una manera de ser perseverante es teniendo la disciplina para intentar ser mejores en lo que hacemos cada día, resistiendo a la comodidad y saliendo de nuestra zona de confort. Una práctica deliberada requiere de un objetivo claro que te obligue a estirarte, concentración, esfuerzo, retroalimentación informativa e inmediata, repetición con reflexión y refinamiento.

Propósito. Propósito es la intención de contribuir al bienestar de los demás y nutre nuestra pasión con la convicción de que lo que hacemos importa. Un interés sin propósito es prácticamente imposible de sostener en el tiempo. Resulta útil pensar qué nos motiva lo suficiente como para dedicarle tiempo, energía y esfuerzo, sobretodo, cuando las cosas no estén saliendo como queremos. Una pregunta interesante que puedes hacerte es la siguiente: ¿Por qué estás dispuesto a batallar?.

Metas personales. Las metas retadoras son importantes pues canalizan nuestra energía, pasión y nos dan sentido de dirección. Las personas que tienen GRIT auténtico son aquellas que establecen metas personales desafiantes; como dice Caroline Adams, si las metas fueran fáciles, el GRIT saldría sobrando. Si quieres explorar un poco más sobre cómo definir metas personales sigue este vínculo.

Felicidad. Cuando nos sentimos felices tenemos acceso a nuestros recursos personales de mejor calidad –resolvemos problemas más complejos, retenemos y recuperamos más rápido la información, detectamos oportunidades, funcionamos mejor-. Esto agiliza el cumplimiento de nuestros objetivos. Es más fácil ser exitoso, cuando trabajamos primero en ser felices.

Tomar riesgos. Las personas con GRIT generalmente toman riesgos porque se saben auto-eficientes. Tienen confianza en que lograrán resolver los retos que aparezcan en el camino hacia la meta. No es que no tengan miedo, más bien es que no visualizan un escenario donde no puedan salir adelante.

Humildad. La humildad intelectual tiene que ver con mostrar curiosidad, disposición para aprender de los demás, vulnerabilidad, capacidad para recibir retroalimentación y apertura para escuchar ideas nuevas o diferentes. La postura de sabelotodo no alcanza para mucho.

Paciencia. Detrás de casi todas las historias de éxito hay muchos intentos, muchos rechazos y muchas fallas. Completar metas personales importantes y alcanzar sueños toma tiempo. Requiere de paciencia Cuando nos topamos con una persona muy exitosa –empresarios, deportistas, artistas, músicos, líderes mundiales- tendemos a quedarnos con la foto final y nos olvidamos de ver la película entera.

Esperanza. El tipo de esperanza que tienen las personas con GRIT no tiene nada que ver situaciones que se resuelven como por arte de magia ni con suerte. Es una esperanza compuesta por los siguientes elementos: un destino, un mapa, habilidad para superar obstáculos o resolver imprevistos en el camino, confianza en los recursos y capacidades personales.

La ciencia demuestra que el GRIT es la razón detrás de todas esas historias personales de éxito que nos inspiran.

La buena noticia es que podemos desarrollar esta habilidad en nosotros mismos, nuestros hijos, estudiantes, y en las personas con quienes trabajamos.

Cualquier persona que ande persiguiendo un sueño necesita una buena dosis de GRIT.

http://www.bienestarconciencia.com/

 

Permiso para ser infeliz

 

kate spade

Las noticias de los suicidios de Kate Spade y Anthony Bourdain nos sacudieron la semana pasada.

Kate Spade, diseñadora de modas con fama mundial, topada de riquezas materiales y dueña de una vida glamorosa, decidió retirarse de este mundo a los 55 años. ¿La razón?… Depresión.

Anthony Bourdain, reconocido y aclamado chef, con fama, dinero, en la cúspide de una profesión que lo llevaba a todos los rincones del mundo y una bellísima novia… se quitó la vida a los 61 años. ¿La razón?… Posible depresión.

Cuando personas, que desde un punto de vista objetivo, cumplen con todos los requisitos de una vida perfecta, exitosa y feliz, deciden quitársela… el resto de los humanos nos quedamos con cara de signo de interrogación.

Me pregunto si… ¿Estas celebridades tenían todo, menos permiso para ser infelices?

La expectativa es que las personas con vidas como las de ellos sean absolutamente felices y la presión social para cumplir con esa condición debe ser brutal.

Con esto… ¿Cómo aceptar lo contrario?, ¿Cómo salir a decir que algo no anda bien?

Una de las preguntas que con más frecuencia recibo es si yo siempre estoy feliz. Al inicio de mi carrera esta pregunta me hacía sentir como impostora. Por mis investigaciones, yo tenía que ser extremadamente feliz. De lo contrario… ¿Cómo podría considerarme experta en el tema? Para mi ser feliz era una obligación.

Además, las personas daban por sentado que con todo mi conocimiento yo tenía que serlo, y de manera perfecta. Me sentía presionada a cumplir con mis propias expectativas y las de los demás. Pero cuando llega la noche, la verdad nos sienta a todos en el banquillo.

En Psicología Positiva la felicidad se define como el grado en que una persona evalúa la calidad de su vida en general como favorable o es el grado de satisfacción que una persona obtiene de sus circunstancias personales.

En esa definición la palabra clave es “evalúa”. La felicidad, desde un punto de vista académico, es una percepción, es subjetiva, relativa y flexible.

En otras palabras, la felicidad depende de la calidad del lente con que observa cada espectador.

En ocasiones, el lente puede empañarse, rayarse o quebrarse. A veces, por un evento en particular; otras, por desbalances químicos y biológicos de nuestro cuerpo.

En estricto sentido deberíamos buscar ayuda para reparar nuestro lente, con la misma tranquilidad que lo hacemos cuando caemos víctimas de un padecimiento físico.

Desafortunadamente, pareciera que las enfermedades mentales -como depresión y ansiedad-, no son socialmente aceptables. Para quien las padece o para quien vive cerca de alguien que las sufre, estos males tienden a venir acompañados del temor al rechazo o desacreditación del resto de la gente.

Y mucho menos son aceptables para alguien que objetivamente tiene todo lo que habitualmente asociamos con una vida feliz: fama, dinero y poder.

La expectativa es que seamos perfectamente felices el cien por ciento del tiempo.

Y entonces hacemos hasta lo imposible por ocultar la depresión, la ansiedad y cualquier tipo de padecimiento mental.

Es tabú.

Las personas deberíamos sentir la libertad de revelar nuestra ausencia de felicidad o la confianza para pedir ayuda cuando no podemos salir adelante solos.

La Organización de Naciones Unidas ha señalado a las enfermedades mentales como la causa principal de miseria en los países desarrollados. Las tasas de depresión, ansiedad y suicidio van a la alza. Aquí te dejo el vínculo a un artículo donde podrás encontrar más datos.

Seguir pretendiendo que una vida feliz es aquella ausente de problemas y llena de riqueza material es peligroso.

Seguir ignorando la proliferación de la depresión o de la ansiedad y estigmatizando a quienes las padeces también es peligroso.

¿Cuánto tiempo más vamos a decirle a nuestros hijos o compañeros de trabajo que nos duele la cabeza, en lugar de que estamos tristes?, ¿Cuántas veces más vamos a decirle a nuestros seres queridos que no lloren o que no sean tan sensibles, que sonrían aunque no quieran?

Con la mejor de las intenciones –proteger a nuestras personas- escondemos lo que nos pasa, pero me parece que lo que único que logramos con esto es hacerlos sentir defectuosos cuando ellos mismos no logran sentirse felices todo el tiempo.

Si dejamos de maquillar nuestras emociones, aceptar que a veces nos ganan la ansiedad y la depresión y buscamos ayuda profesional, entonces seremos más libres.

Más libres nosotros y más libres quienes nos rodean.

Un montón de jaulas emocionales podrían ser abiertas si empezamos a mostrarnos menos perfectos y más humanos.